El envejecimiento lleva asociado un deterioro de los huesos y de la masa ósea, que provoca que los mayores sean más propensos a tener fracturas. Prevenirlas y evitarlas, en la medida de lo posible, representa una gran oportunidad para impedir que la calidad de vida disminuya tras estos incidentes, debido a que suponen, en muchos casos, una reducción de la autonomía y generan dependencia.

Las dos principales causas de la fractura en la población anciana son la osteoporosis y las caídas, según defiende la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG). “El riesgo de caídas y de caídas de repetición aumenta con la edad. Aproximadamente el 30% de las personas de 65 años o más, independientes y autónomas, pueden caer una vez por año. Este porcentaje se incrementa hasta el 50% en los mayores de 80 años. El fenómeno predomina en el sexo femenino en una relación 2.7:1 en las personas de 60 a 65 años, pero tiende a igualarse por sexos conforme se incrementa la edad”, describe el Grupo de Trabajo “Osteoporosis, Caídas y Fracturas” de la SEGG. 

Fracturas más comunes en adultos mayores

  Las fracturas más frecuentes en ancianos son las de cadera, vértebras, pies y tobillo. No obstante, adquieren mayor protagonismo la fractura vertebral, por su frecuencia, y la fractura de cadera, por su gravedad. La incidencia de la fractura de cadera se sitúa en siete casos por cada 1.000 habitantes mayores de 65 años en España. “Requiere siempre de hospitalización y cirugía y, en fase aguda, tiene una mortalidad del 8% en España”, explica la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), que añade que “debido a la fragilidad ósea, se espera que en los países desarrollados un 50% de las mujeres y un 20% de los hombres mayores de 50 años sufrirán en su vida alguna fractura”.

fracturas mas comunes

¿Qué hacer para prevenir las fracturas?

  Teniendo en cuenta que el origen de las fracturas más comunes en ancianos principalmente es la osteoporosis y las caídas, los consejos de prevención deben ir centrados en estos ámbitos. Te enumeramos cuatro recomendaciones:  
  • Hacer ejercicio. La actividad física es esencial. El NIA recomienda hacer, por lo menos, 150 minutos por semana de actividad física. Además, el hacer ejercicio tiene una doble vertiente positiva en la prevención de las caídas, ya que, por un lado, mejora y mantiene el nivel equilibrio y movilidad para una marcha más estable, mientras que por otro es uno de los hábitos más recomendados para evitar la osteoporosis, que a la larga provocará la fragilidad en los huesos. 
 
  • Hábitos saludables. El tabaco y el alcohol pueden disminuir la masa ósea y aumentar la probabilidad de fracturas. Además, controlar el peso ayuda también a prevenir este tipo de incidentes, debido a que un peso adecuado disminuye el riesgo de sufrir pérdidas óseas y fracturas de huesos.
 
  • Revisiones de vista y audición. Las alteraciones en los sentidos en personas mayores también pueden ser causa de estas caídas, que pueden desembocar en fracturas. Si usa gafas o lentillas, asegúrese de adaptarse bien a ellas, lo mismo que se recomienda para los audífonos.  
  No obstante, la actitud preventiva ante las fracturas debe ser global, de ahí que en el Grupo Colisée se ponga énfasis en el diseño de centros seguros y accesibles para elevar la seguridad de los mayores, además de implantar un seguimiento pormenorizado de cada residente para detectar factores de riesgo ante las caídas. La línea de trabajo de Colisée también incide en un control de la evolución de los procesos de rehabilitación con médicos y fisioterapeutas especializados para conseguir la mayor autonomía y calidad de vida del usuario.